Marca LATAM: la unión hace la fuerza

By Wilson Javier Acosta

Para nadie es un secreto que existen marcas país más fuertes e influyentes que otras, esto dependiendo no solo la estrategia que realice el país para lograr visibilidad en el escenario internacional, sino también de la influencia que tienen los países desarrollados para reflejar la imagen estigmatizada en sus medios de comunicación de alcance global que desde la mitad del siglo pasado se han creado de los países latinoamericanos. Es por ello, que los países latinoamericanos deben de ampliar su visión en cuanto al concepto de marca país, no pensar únicamente en estrategias de atracción de turistas o de generar una buena imagen en su territorio. Si no, una estrategia que involucre la participación de todos los países latinoamericanos.

Con esto no estoy queriendo decir que se deben eliminar fronteras o fusionar las marcas país. Si no, en la creación de una nueva marca, una que no piense únicamente en la promoción de un único territorio, una en la que mediante la unión de capitales y talento humano pueda favorecer a todas las marcas país por igual. Mediante este argumento nace la “Marca LATAM”, la unión de países latinoamericanos para obtener mayor visibilidad en el escenario mundial.

La idea es que mediante esta marca se den a conocer todas las demás marcas país, ofreciendo un portal donde el visitante pueda explorar cada una de ellas y sus atractivos para así poder tomar una decisión de a que lugar visitar.

La inversión será igual para cada país, con el objetivo de no establecer preferencias entre las marcas y, además, gracias a la unión de capitales se puede llegar a abarcar una mucho mayor parte de público internacional que haciéndolo individualmente. Así mismo, esta iniciativa disminuye el gasto que los países tendrían que hacer para lograr un mayor reconocimiento internacional, haciéndoles enfocarse en fortalecer la experiencia al turista y lo que pueden llegar a ofrecerle si mediante la MARCA LATAM decide elegir su país como destino turístico. Esta estrategia de unión de fuerzas no está del todo lejana de ser realidad, pero para que sea posible es necesario cambiar la percepción de los encargados de las estrategias de marca país en cada uno de los territorios, planteándoles los beneficios que pueden traer esta unión y el costo beneficio que implica. Lo cual llevaría a estos encargados a rediseñar su plan estratégico y a mirar no únicamente el beneficio próximo sino el del largo plazo.